La Enseñanza / Los 7 Principios / Vibración

 

"Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra".

Conceptos

Este principio explica las diferencias entre las manifestaciones de la materia, la mente y el Espíritu.

La materia y la energía no son más que el resultado de estados vibratorios diferentes. El espíritu es un extremo polar vibratorio más elevado y la materia un extremo polar vibratorio más denso. Entre ambos extremos, nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestros deseos, impulsos, son estados vibratorios de frecuencias intermedias.

Nuestros pensamientos, emociones, deseos e impulsos son solamente estados vibratorios. Nuestro cuerpo físico es un conjunto de sistemas que vibran a una misma frecuencia, y la salud es solamente la armonía vibratoria de los sistemas biológicos.
En el terreno de nuestra vida personal todo gira en torno a la vibración; si estamos alegres es por una vibración positiva; la tristeza es una vibración negativa. Nuestro pensamiento nos hará ser más o menos inteligentes de acuerdo a nuestra vibración mental.
Cada persona tiene un largo de onda mental que le es propia, de acuerdo a la frecuencia vibratoria de su inteligencia; mientras más corta es la onda mental, más inteligente será el sujeto y viceversa.
Los hábitos de conducta, los estados emocionales, los pensamientos habituales, las normas morales y espirituales del individuo determinan la bondad o inconveniencia de sus estados vibratorios, lo que a su vez influye de manera decisiva en su vida cotidiana.

Las vibraciones positivas o negativas se van acumulando en el individuo y en cierto momento esta acumulación estalla por un detonante y se producen acontecimientos fastos o nefastos.

La longitud de onda habitual de una persona puede experimentar caídas vibratorias por varios motivos:

  • Problemas de salud.
  • Depresiones.
  • Conflictos internos.
  • Abulia intelectual.
  • Contagios del medio ambiente, al exponerse a impactos vibratorios negativos que le impactan y despiertan ondas de calidad similar.


Observa y practica

Efecto de la música en el estado vibratorio:

  • Todos buscamos el equilibrio y armonización de nuestras vibraciones personales. Una determinada música despierta sentimientos de tristeza (por ejemplo, los sonidos del instrumento indígena de la quena), otras músicas despiertan alegría e incluso algunas pueden llegar a ser realmente perniciosas si sobrepasan unos ciertos decibelios de potencia.
  • Observa el efecto que tiene la música en ti; esta es la base de la musicoterapia.


Ejercicio 1

El poder de la palabra:

  • La palabra es una emisión vibratoria de la persona. La palabra tiene fuerza y poder.
  • Cuida tu palabra para que sea veraz y coherente.
  • Observa el resultado en tu estado interno y en los efectos externos, al hablar de los demás de una manera positiva y constructiva, cuando lo dices de corazón.


Ejercicio 2

Mantén un nivel vibratorio positivo:

  • Cuida tu vibración: recuerda que ésta será positiva si tus pensamientos, tus emociones y tus actitudes y acciones también lo son.
  • Relaciona tu estado vibratorio con las cosas que te suceden: recuerda que si cambias positivamente la actitud, la emoción y el pensamiento, emitirás dichas vibraciones a tu alrededor, y por correspondencia recibirás algo equivalente desde el exterior.
  • Mantén tu estado vibratorio: a veces experimentamos caídas vibratorias por contagios desde el exterior. Descubre cómo te afecta la relación con los demás y los lugares que frecuentas. Si te es posible evita contactarte con lo que te perjudica, y en todo caso, recuerda que una forma de protegerte es mantener de forma consciente siempre alta tu vibración.
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